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POEMA
-I-
Quizás este libro no termine nunca.
Quizás este oficio nunca acabe.
Una cascada de palabras me anega.
Un empíreo de imágenes me ciega.
Bailo desnudo a un compás noctámbulo
como los celebrantes en mitos y orgías
cargan el pan amargo del amor,
escancian el vino amargo de la ausencia,
vestidos sólo con rostros de fantasmas.
Quizás nunca me pueda dejar poseer
porque ya soy del todo poseído.
Esta dulzura, difuso goce solitario,
compartido silencio de unas manos
que, acariciando, borran el tiempo.
Laboriosa tarea me impongo: atravesar todo espacio asequible,
ser compositor, melodía, instrumento,
servir de montura a un espíritu.
Todo me fue quitado. Todo me fue devuelto.
El ser que soy hierve vivo en la música. No sólo en los talones me afloran alas.
Escribiré el poema más bello esta noche.
tomado de: misioletras: http://www.misioletras.com/?p=423
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